Como tantos otros de la Historia de España, el primer capítulo de la Guerra Civil Española también se escribió en el Estrecho.

Con el paso de las tropas de Franco en Julio de 1936 procedentes de África, las poblaciones costeras del Campo de Gibraltar fueron inmediatamente ocupadas. Jimena, unos kilómetros al interior, no fue tomada hasta Septiembre. Margen suficiente para estar informados de los horrores de la guerra y sus secuelas. La proximidad del ejército provocó una huida hacia el Este no sólo de quienes se habían significado políticamente, sino de familias enteras presas del pánico.

Este éxodo hacia Estepona, Málaga, Almería y Alicante es narrado con gran realismo por Ángeles Vázquez, niña de catorce años entonces, que  huyó con toda su familia. Particular dramatismo alcanzan el relato del bombardeo desde mar y aire de la población civil despavorida que abarrotaba la carretera de Málaga a Almería, así como los bombardeos de Alicante y la lucha desesperada por coger uno de los pocos y destartalados barcos que evacuaban la población desde el puerto de esta última ciudad con destino desconocido e inseguro. El exilio en Argelia es también fielmente descrito en este relato autobiográfico que termina con el retorno (bumerán) a su propio pueblo, previo paso por Francia.

En definitiva, un testimonio de algunos de los episodios más trágicos de la Guerra Civil (y del siglo XX español) narrados con lenguaje directo, coloquial y asequible por una protagonista de memoria prodigiosa y de cuya espléndida tercera juventud cabe esperar nuevas obras que se añadan a esta primera.

  • Autor Ángeles Vázquez Leon
  • Edita Editorial Regueira
  • Colección "El Castillo de Jimena" nº 2
  • ISBN en trámite